
No están para saberlo, ni yo para contarlo, pero en mi familia el cáncer ha sido una lucha constante. Cuatro de mis parientes cercanos han presentado casos de cáncer, siendo tres de estos de cáncer de mama. Han sido casos dolorosos y muy difíciles de superar.
Distintos doctores nos han dicho a mis primas, hermanas, tías y a mí que "tenemos una herencia". !Vaya herencia! Si pudiera rechazarla con tan sólo decir no, o por lo menos firmando un papel, ya lo habría hecho hace años, pero no puedo hacerlo porque es una herencia genética. Lo que sí puedo hacer, al igual que mis hermanas, primas, tías, sobrinas, etcétera, es cuidarme para evitar que esa herencia se propague en mi cuerpo. Hay que ir al médico por lo menos una vez al año para hacerse un chequeo de todo a todo. Hay que sacarse mamografías a partir de los treinta (OUCH!). Hay que comer muchos antioxidantes. Hay que ejercitarse, aunque sea un poco. El cáncer no sólo es provocado por los genes, también el estress, la mala alimentación y la falta de actividad física "ayudan". Ah! pero sobretodo, hay que conocer muy bien nuestras "lolas", "tetas", "chichis", "pelotas", en fin, como quieran llamarlas. Es importante (y necesario)que ustedes mismas se monitoreen. !Quiéranlas un poco! Manténganlas sanas... mínimo por el atractivo visual, caray.
Tal vez no me lo crean, pero he conocido a varias mujeres, con carrera, master y hasta doctorado, que no se preocupan por hacerse un análisis anual. Por favor, no sean así, es una cuestión de salud. Un chequeo a tiempo puede evitar esta enfermedad.
Así que, por éste y todos los meses del año, tengo puesta la camiseta rosa, me resisto a cargar con "mi herencia" y les digo a ustedes, mujeres que leen este blog, que no dejen de lado su cuerpo. Please... Think pink.
A.