Martes 10 de noviembre, 7:45 p.m.
Auditrorio Verizon Wireless
2 entradas
El concierto de Regina Spektor nos esperaba con las puertas abiertas. El Adriancito y yo estábamos en la fila con los boletos en la mano, listos para entregarnos a su voz dulzona. El escaner reconoció el código de barras de los boletos y entramos al auditorio. A Regina la conocimos en una película; era parte de la banda sonora y nos gustó.
Todo iba bien, hasta que entramos al lobby del auditorio. A nuestro lado derecho, una fila de adolescentes comprando sus respectivas camisetas; a nuestro lado izquierdo, otra fila de adolescentes comprando hot-dogs, palomitas, referesco o cerveza (si es que su identificación "oficial" daba para presentarlos como mayores de edad). Enfrente, adolescentes hablando y haciendo comentarios: --oh! Regina is soooooo coooooooool.
Nosotros estábamos soprendidos, pero creo que nuestra entrada les causó más conmoción a los jóvenes, porque, de pronto, las miradas se clavaron en nosotros. He ahí el momento identificatorio...llegaron los treintones (o, para el mismo efecto, cuarentones, cincuentones, ustedes pongan la edad, ellos la tomarán igual). En efecto, estábamos en medio de un espacio ajeno, joven, neo-ochentero, totalmente adolescente.
Lo primero que comentamos el Adriancito y yo, fue: Pero, cómo, Regina es para los adolescentes? !No puede ser! Además, nosotros tan "open-mind", tan innovadores, tan todo... Cualquier comentario, o pensamiento, se veía mutilado por las miradas de nuestros adversarios. Había que hacer algo, y pronto...
... Compremos una cerveza. !JA! A nosotros no nos piden la identificación, y a !ustedes sí, chamacos! Salimos del lobby con la cabeza en alto, pero entramos a la sala de conciertos y nos encontramos a otras parejas "de edad", como nosotros, todos soprendidos y con una cara de vergüenza que delataba lo indecible: Me gusta Regina Spektor (gulp!... a mi edad?!).
De cualquier forma, no había mucho qué hacer, ya estábamos ahí, y era claro que no nos íbamos a ir porque el resto de los asistentes no lo aprobaban. Así que nos sentamos a esperar. Minutos después, los adolescentes fueron tomando sus lugares, detrás de nosotros se sentaron cinco chicas que no dejaban de reírse (ni hablar, nos toca aguantarlas). Llegaron los teloneros, la banda Jupiter One abrió el concierto, muy jóvenes también... adolescentes. Adrián y yo los comenzamos a escuchar un poco incómodos, pero pasados unos minutos pensamos que no tocaban mal. Media hora después comentábamos que tenían talento y, si seguían así, tendrían una carrera prolífica (acá "los grandes" nos permitimos la crítica del maestro y la experiencia total).
Por fin salió Regina al escenario. Muy sencilla, con un vestido negro, la piel traslúcida y sus labios rojísimos; parece algo tímida cuando se dirige al público, pero cuando se acerca al micrófono no hay quien pare esa voz. Los adolescentes se emocionan, cantan con ella, le gritan que la aman, que la adoran, que es "tan cool". Las canciones siguen; ellos se paran, aplauden, bailan y, poco a poco, nos envuelven en su ambiente. Pasado un rato, los jóvenes y los viejos llegamos a un acuerdo: Sí, nos gusta Regina. La amamos, la adoramos y pensamos que es "cool". Por hora y media nos entendemos y cantamos, cantamos, cantamos....
Mostrando las entradas con la etiqueta Houston. Mostrar todas las entradas
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13 de noviembre de 2009
9 de noviembre de 2007
!Vivan los hilos!

Mis paseos por Houston habían dejado de ser fructíferos últimamente. La emoción de encontrar nuevos lugares se había hecho muy ... bla... pero ayer encontré una pequeña joya del sector indio en Hillcroft y !realmente vale la pena conocerlo!
Si los pelos de la cara son su problema y la cera les saca canas verdes, no sufran más, !la depilación con hilos está aquí! Así es, amigos, el mismo hilo de algodón con el que pegan sus botones sueltos les puede hacer un depilado perfecto. Sin químicos, sin molestias y sin irritaciones !muy ecológico! La técnica tiene miles de años, y en la India y algunos países árabes la usan todavía; es una técnica muy popular.
En Houston no hay muchos lugares que lo hagan, pero los que hay son fáciles de encontrar, y obviamente los mejores están en la zona de Hillcroft, donde se centraliza el comercio de la India. Les recomiendo Aisha's, local que se encuentra entre Harwin y Westpark, las chicas hacen rapidísima la depilación y aunque no me preguntaron qué diseño quería en la ceja (cosa que me aterrorizó porque pensé que me podrían hacer una porquería), me la dejaron excelente. Las chicas te ven bien y deciden qué es lo mejor... !Eso es tenerla clara! De hecho, las chicas del lugar tenían las cejas perfectas. !Ah! y lo mejor de todo, el precio, ! sólo 6 dólares! Cuando salí del local pensé que, hasta ahora, no recuerdo haber visto una chica de origen árabe o indio con las cejas fuera de su lugar... intersting... serán los hilos? Supongo que sí, y yo salí feliz !no más cejas de gusano quemador!
Si no viven en Houston, pero sí están en un lugar donde haya una comunidad india o árabe, seguro encuentran un lugar donde hagan depilación con hilos !es muy recomendable!
Abur!
12 de septiembre de 2007
La historia de nunca acabar
Nada más para cerrar con el post de ayer...
Ayer fui a poner una queja a la policía, me trataron bien, perooooooo... una hora después de poner la queja, me llamó el oficial que tomó mi informe y me dijo que habían hecho la investigación previa y se habían dado cuenta que quien me había puesto la multa no había sido un policía en sí, sino un "constable", o sea, un oficial con un rango menor. Por lo tanto, no le tocaba al departamento de policía arreglar el asunto, sino a la oficina del quinto distrito, que fuera allá a poner la queja. Bien, esta mañana fui a poner mi queja para hacer mi "acción ciudadana del día". Esto fue lo que pasó:
En la ventanilla, una tipa con cara de perro maltés:
-What do you want.
-Errrrr... good morning... I want to make a complain against a constable.
- mmmm... no pues este no es el lugar para poner quejas.
-Cómo de que no? Pero si de la oficina central de la policía me mandaron para acá!
-No, pues, acá no se ponen quejas.
-Entonces?
-No, es que acá sólo nos llegan las multas, pero no hacemos otra cosa.
-Ok, bueno, a dónde tengo que ir a poner la queja.
-No sé (chom chomp).
-Bueno....alguna información que me pueda dar? (estupish!)
-Pues la dirección no me la sé...
- Y? otra cosa? (muévete!)
-ah... sí, tengo el teléfono (de pura casualidad). Se lo apunto.
-Muchas gracias (por lo menos las donas no le han tapado del todo el cerebro). Por cierto, tengo aquí la multa y acá dice que tengo que presentarme a la corte el 11 de noviembre o antes, ya que estoy acá, puedo ir a la corte y ver el caso de esta multa?
-Mmmmm... pues no porque toda multa toma de 3 a 4 semanas para que la registremos, así que mejor véngase el día que la citaron.
- Goooood! Thaaaaank youuuuuu, sooooo much...(for your terrible service!!!'!"·$@%&!!!!!!!)
Ahí mismo llamó Adrián a la oficina, esto fue lo que oí de la conversación:
-I want to make a complain. No, no puedo leer el nombre del oficial porque no se entiende... el número de placa es tal, sí, sí. Qué? darle la queja por teléfono? Pero la cuestión es un tanto larga y creo que por teléfono no es legal, tengo todo por escrito, a dónde se lo llevo? ....Qué? Qué no me va a dar la dirección hasta que no le diga algo de lo que pasó? ....Pero... sí, bueno, sí, pues a mi esposa le paso X, Y,Z... ajá, ok, bueno, ok entonces tenemos que ir a tal lugar, bueno. (Click)
-Qué pasó?
-Nada, que si quieres ir a poner la queja tienes que jurar ante la Biblia (Dios, todos los santos y hasta la virgen de Guadalupe) que lo que dices es cierto, que van a ver el video contigo y que va a ser una especie de juicio para comprobar que lo que dices es verdad y que no está exagerado el asunto. Si quieres hacer eso, entonces podemos ir a otra oficina, que está al otro lado de la ciudad (no podía ser de otra manera).
-Pero? En la policía poner la queja fue muy simple! No quiero ir a una "especie de juicio"!
-Pues... no hay otra forma.
Caso perdido. No voy a ir a exponerme, ni a carearme, ni a que el "constable" me diga que hizo las preguntas lógicas de la mejor manera posible y que el video refleja que su voz y expresión corporal fue así y asado porque era necesario ante la "terrible circunstancia" y bla bla bla...
Salí de ahí pensando que si en Latinoamérica nos quejamos de la terrible burocracia y corrupción, acá es la misma vaina y peor, porque "todo es legal" y "políticamente correcto", para todo hay que ir a la corte, para todo hay que "ser legal", pero a la hora de la queja, hay que hacer peregrinación, cola y mil cosas más.
Por lo menos en México la multa te la pone un agente de tránsito y no un de policía con "menor rango" (pero con mayor poder para hacer un juicio que un policía cuando se trata de poner quejas....weird). El tránsito, como mucho, te pedirá una mordida de unos cuantos pesillos y ya de última te dará tu multa, todo muy legal, la cual puedes ir a pagar tranquilamente sin ir a la corte ni tratar con un juez. Y sí, tendremos la peregrinación de la pregrinación de la peregrinación, pero creo que aún el país no se jacta de su eficiente sistema legal, de lo cual sí se jacta Estados Unidos. En fin, no queda nada más que decir: Welcome to America, folks!
Hasta aquí mi acción civil.
Ayer fui a poner una queja a la policía, me trataron bien, perooooooo... una hora después de poner la queja, me llamó el oficial que tomó mi informe y me dijo que habían hecho la investigación previa y se habían dado cuenta que quien me había puesto la multa no había sido un policía en sí, sino un "constable", o sea, un oficial con un rango menor. Por lo tanto, no le tocaba al departamento de policía arreglar el asunto, sino a la oficina del quinto distrito, que fuera allá a poner la queja. Bien, esta mañana fui a poner mi queja para hacer mi "acción ciudadana del día". Esto fue lo que pasó:
En la ventanilla, una tipa con cara de perro maltés:
-What do you want.
-Errrrr... good morning... I want to make a complain against a constable.
- mmmm... no pues este no es el lugar para poner quejas.
-Cómo de que no? Pero si de la oficina central de la policía me mandaron para acá!
-No, pues, acá no se ponen quejas.
-Entonces?
-No, es que acá sólo nos llegan las multas, pero no hacemos otra cosa.
-Ok, bueno, a dónde tengo que ir a poner la queja.
-No sé (chom chomp).
-Bueno....alguna información que me pueda dar? (estupish!)
-Pues la dirección no me la sé...
- Y? otra cosa? (muévete!)
-ah... sí, tengo el teléfono (de pura casualidad). Se lo apunto.
-Muchas gracias (por lo menos las donas no le han tapado del todo el cerebro). Por cierto, tengo aquí la multa y acá dice que tengo que presentarme a la corte el 11 de noviembre o antes, ya que estoy acá, puedo ir a la corte y ver el caso de esta multa?
-Mmmmm... pues no porque toda multa toma de 3 a 4 semanas para que la registremos, así que mejor véngase el día que la citaron.
- Goooood! Thaaaaank youuuuuu, sooooo much...(for your terrible service!!!'!"·$@%&!!!!!!!)
Ahí mismo llamó Adrián a la oficina, esto fue lo que oí de la conversación:
-I want to make a complain. No, no puedo leer el nombre del oficial porque no se entiende... el número de placa es tal, sí, sí. Qué? darle la queja por teléfono? Pero la cuestión es un tanto larga y creo que por teléfono no es legal, tengo todo por escrito, a dónde se lo llevo? ....Qué? Qué no me va a dar la dirección hasta que no le diga algo de lo que pasó? ....Pero... sí, bueno, sí, pues a mi esposa le paso X, Y,Z... ajá, ok, bueno, ok entonces tenemos que ir a tal lugar, bueno. (Click)
-Qué pasó?
-Nada, que si quieres ir a poner la queja tienes que jurar ante la Biblia (Dios, todos los santos y hasta la virgen de Guadalupe) que lo que dices es cierto, que van a ver el video contigo y que va a ser una especie de juicio para comprobar que lo que dices es verdad y que no está exagerado el asunto. Si quieres hacer eso, entonces podemos ir a otra oficina, que está al otro lado de la ciudad (no podía ser de otra manera).
-Pero? En la policía poner la queja fue muy simple! No quiero ir a una "especie de juicio"!
-Pues... no hay otra forma.
Caso perdido. No voy a ir a exponerme, ni a carearme, ni a que el "constable" me diga que hizo las preguntas lógicas de la mejor manera posible y que el video refleja que su voz y expresión corporal fue así y asado porque era necesario ante la "terrible circunstancia" y bla bla bla...
Salí de ahí pensando que si en Latinoamérica nos quejamos de la terrible burocracia y corrupción, acá es la misma vaina y peor, porque "todo es legal" y "políticamente correcto", para todo hay que ir a la corte, para todo hay que "ser legal", pero a la hora de la queja, hay que hacer peregrinación, cola y mil cosas más.
Por lo menos en México la multa te la pone un agente de tránsito y no un de policía con "menor rango" (pero con mayor poder para hacer un juicio que un policía cuando se trata de poner quejas....weird). El tránsito, como mucho, te pedirá una mordida de unos cuantos pesillos y ya de última te dará tu multa, todo muy legal, la cual puedes ir a pagar tranquilamente sin ir a la corte ni tratar con un juez. Y sí, tendremos la peregrinación de la pregrinación de la peregrinación, pero creo que aún el país no se jacta de su eficiente sistema legal, de lo cual sí se jacta Estados Unidos. En fin, no queda nada más que decir: Welcome to America, folks!
Hasta aquí mi acción civil.
11 de septiembre de 2007
Entre la raza y un auto
Imagínate que vas manejando por la mañana. Vas al trabajo, algo apurado, en medio de un tráfico bastante intenso, pensando en los pendientes y con un sol tremendo que casi te enceguese, a pesar de los lentes oscuros. De pronto, sale de la nada, y en medio de la calle, una persona agitando los brazos en alto. Como todo lo ves a contraluz, no puedes identificar quién es ni qué está pasando, por lo que pisas el freno instantáneamente y con los nervios de punta. Ves que la sombra se acerca poco a poco, y te das cuenta de que no es ningún accidentado, que no hay sangre, que no es un zombie ni tampoco el hombre de las nieves en medio de la ciudad. Es un policía que está perfectamente sano, pero se ve enfurecido.
Antes de que puedas decir algo, te grita:
-PULL OUT THE ROAD!
Tomas el volante con la adrenalina a mil, llevas el auto al otro lado del camino, no entiendes nada de lo que está pasando. Se detiene y el policía te grita otra vez y te hace señas con la mano derecha:
-GO BACK TO THAT STREET!
Sigues con la adernalina a mil, le das reversa al auto y te estacionas lo más pronto posible en la calle que está justo detrás de ti. Una vez más, el oficial con cara de perro con rabia, grita:
-COME ONTO THIS SIDE OF THE ROAD, PUT THE CAR IN THIS SIDE OF THE ROAD! NEAR MY CAR!
Ahora sí estás asustado porque no tienes idea de lo que quiere el oficial. Das la vuelta y pones el auto justo enfrente de su auto, cara a cara. El oficial se acerca, está a punto de morderte.
-DON'T YOU UNDERSTAND ME??? YOU ARE FACING THE WRONG SIDE OF THE STREET! DON'T YOU SEE???
Mueves el auto una vez más, das la vuelta, lo estacionas tal como el oficial cara de perro con rabia lo está pidiendo, o al menos piensas que eso es lo que quiere. Cara de perro con rabia se acerca a tu ventana, estás blanco del miedo, casi no puedes ni hablar. Te dice con voz de lobo:
-WHAT ARE YOU DOING? DON'T YOU UNDERSTAND ME?
Le dices con voz de ratoncillo: -I am sorry, I am not understanding you.
-GIVE ME YOUR DIVER'S LICENSE AND YOUR CAR INSURANCE.
Se los das al momento, se los lleva y tú esperas 2 minutos que se te hacen eternos. Se te ocurre apuntar el número de la placa de su coche por si te puede ayudar después. El policía sale del auto, se va acercando a tu ventana; en eso, pasan cinco gringas "whitey, whitey, white", el policía les sonríe y las saluda muy amablamente. Las señoras responden el saludo de lo más amablemente, dos de ellas te voltean a ver de lo más sínicamente. Se van. El policía ya está frente a ti, su cara ha cambiado totalmente, vuelve a ser cara de perro con rabia.
-IS THIS YOUR ADDRESS, MA'AM?
-Yes, it is.
-WHAT'S YOUR TELEPHONE NUMBER?
(piensas: qué? esto no tendría por qué preguntarlo, aun así respondes)
-222 222 222
-WHERE DO YOU WORK?
(piensas de nuevo: qué qué? esto es ilegal!... pero respondes igual)
- In the Agency (whatever the name you like)
-WHAT? I'VE NEVER HEARD OF THAT PLACE BEFORE. WHERE DO YOU WORK, MA'AM?
Se lo repites con la voz más firme qué puedes: - In the Agency (whatever the name you like)
-WHAT'S THE ADDRESS? WHERE DO YOU WORK?
- In the Agency (whatever the name you like). It is in Richmond and.... and I don't have a card, I don't remeber the numer of the building...
-WHERE DO YOU WORK?
- In the Agency (whatever the name you like)-
Mientras, buscas una maldita tarjeta de presentación o algo que te pueda ayudar a comprobar que realmente trabajas en la agencia que mencionaste ya tres veces. Encuentras la tarjeta de presentación de tu jefe, se la entregas rapidísimo y le dices que ahí trabajas. Él la toma y apunta algo, te la entrega y te pregunta:
-WHAT DO YOU DO IN THERE?
Estás por contestarle y él solito te da una respuesta:
-ARE YOU A TRANSLATOR?- Obviamente te lo dice porque ve cuál es el puesto de tu jefe.
Contestas: -Yes
Finalmente te dice qué hiciste mal y, si hasta eso, te lo dice con voz tranquila:
-Your are driving at 39 m.p.h. in a zone of 35 m.p.h. Here, your documents.
(Piensas: QUÉ???? Y POR ESO ME DETIENE, ME HACE TODAS ESAS PREGUNTAS, ME GRITA Y, ADEMÁS, ME INSULTA?)
- O.K.- Le dices mientras tomas los documentos, tienes ganas de decirle mil cosas, pero te contienes y no dices ni pío, actúas obedientemente y casi le das las gracias por el mal trato que te dio.
-YOU MAY LEAVE MA'AM.
Le das la vuelta al coche, te empieza a subir la sangre a la cabeza, tienes ganas de llorar, pero te aguantas. Empieza un día más.... Off you go.
Eso te pasó hoy, entre las 8 y 8:30 de la mañana, con un policía "afro-americano", que portaba sendos pupilentes de color azul claro, que coqueteó con unas gringas amarillas y que te gritó en gran parte, y muy probablemente, porque eres latino. Todo, entre la raza y un auto.
Antes de que puedas decir algo, te grita:
-PULL OUT THE ROAD!
Tomas el volante con la adrenalina a mil, llevas el auto al otro lado del camino, no entiendes nada de lo que está pasando. Se detiene y el policía te grita otra vez y te hace señas con la mano derecha:
-GO BACK TO THAT STREET!
Sigues con la adernalina a mil, le das reversa al auto y te estacionas lo más pronto posible en la calle que está justo detrás de ti. Una vez más, el oficial con cara de perro con rabia, grita:
-COME ONTO THIS SIDE OF THE ROAD, PUT THE CAR IN THIS SIDE OF THE ROAD! NEAR MY CAR!
Ahora sí estás asustado porque no tienes idea de lo que quiere el oficial. Das la vuelta y pones el auto justo enfrente de su auto, cara a cara. El oficial se acerca, está a punto de morderte.
-DON'T YOU UNDERSTAND ME??? YOU ARE FACING THE WRONG SIDE OF THE STREET! DON'T YOU SEE???
Mueves el auto una vez más, das la vuelta, lo estacionas tal como el oficial cara de perro con rabia lo está pidiendo, o al menos piensas que eso es lo que quiere. Cara de perro con rabia se acerca a tu ventana, estás blanco del miedo, casi no puedes ni hablar. Te dice con voz de lobo:
-WHAT ARE YOU DOING? DON'T YOU UNDERSTAND ME?
Le dices con voz de ratoncillo: -I am sorry, I am not understanding you.
-GIVE ME YOUR DIVER'S LICENSE AND YOUR CAR INSURANCE.
Se los das al momento, se los lleva y tú esperas 2 minutos que se te hacen eternos. Se te ocurre apuntar el número de la placa de su coche por si te puede ayudar después. El policía sale del auto, se va acercando a tu ventana; en eso, pasan cinco gringas "whitey, whitey, white", el policía les sonríe y las saluda muy amablamente. Las señoras responden el saludo de lo más amablemente, dos de ellas te voltean a ver de lo más sínicamente. Se van. El policía ya está frente a ti, su cara ha cambiado totalmente, vuelve a ser cara de perro con rabia.
-IS THIS YOUR ADDRESS, MA'AM?
-Yes, it is.
-WHAT'S YOUR TELEPHONE NUMBER?
(piensas: qué? esto no tendría por qué preguntarlo, aun así respondes)
-222 222 222
-WHERE DO YOU WORK?
(piensas de nuevo: qué qué? esto es ilegal!... pero respondes igual)
- In the Agency (whatever the name you like)
-WHAT? I'VE NEVER HEARD OF THAT PLACE BEFORE. WHERE DO YOU WORK, MA'AM?
Se lo repites con la voz más firme qué puedes: - In the Agency (whatever the name you like)
-WHAT'S THE ADDRESS? WHERE DO YOU WORK?
- In the Agency (whatever the name you like). It is in Richmond and.... and I don't have a card, I don't remeber the numer of the building...
-WHERE DO YOU WORK?
- In the Agency (whatever the name you like)-
Mientras, buscas una maldita tarjeta de presentación o algo que te pueda ayudar a comprobar que realmente trabajas en la agencia que mencionaste ya tres veces. Encuentras la tarjeta de presentación de tu jefe, se la entregas rapidísimo y le dices que ahí trabajas. Él la toma y apunta algo, te la entrega y te pregunta:
-WHAT DO YOU DO IN THERE?
Estás por contestarle y él solito te da una respuesta:
-ARE YOU A TRANSLATOR?- Obviamente te lo dice porque ve cuál es el puesto de tu jefe.
Contestas: -Yes
Finalmente te dice qué hiciste mal y, si hasta eso, te lo dice con voz tranquila:
-Your are driving at 39 m.p.h. in a zone of 35 m.p.h. Here, your documents.
(Piensas: QUÉ???? Y POR ESO ME DETIENE, ME HACE TODAS ESAS PREGUNTAS, ME GRITA Y, ADEMÁS, ME INSULTA?)
- O.K.- Le dices mientras tomas los documentos, tienes ganas de decirle mil cosas, pero te contienes y no dices ni pío, actúas obedientemente y casi le das las gracias por el mal trato que te dio.
-YOU MAY LEAVE MA'AM.
Le das la vuelta al coche, te empieza a subir la sangre a la cabeza, tienes ganas de llorar, pero te aguantas. Empieza un día más.... Off you go.
Eso te pasó hoy, entre las 8 y 8:30 de la mañana, con un policía "afro-americano", que portaba sendos pupilentes de color azul claro, que coqueteó con unas gringas amarillas y que te gritó en gran parte, y muy probablemente, porque eres latino. Todo, entre la raza y un auto.
20 de agosto de 2007
Red Hot
Ot-Totto, 2004-2006
El sábado pasado, el distrito de museos de Houston abrió al público todos sus museos de forma gratuita. Todos los agostos, un sábado del mes, los museos se ven invadidos por los houstonianos aficionados. Este año fui y, a pesar de que "la perrada estuvo perra", vi una exposición que me gustó muchísmo.
La exposición de moda es la de "Red Hot: Asian Art Today" en el Museo de Bellas Artes (MFAH), y, obviamente, todos queríamos entrar a ésa. Había quinchocientas personas, incluyendo niños gritones, adolescentes mirones y adultos desperados porque no podían dar un paso. Cuando llegamos, no podíamos pasar, pero cuando por fin pudimos entrar a la sala designada lo primero que vimos fue una enorme botarga que parecía un yeti al estilo anime. Era ojón, peluchoso y le salían dos garritas del torso, se llamaba Tongari-Kun.
Esta foto no es la del museo, pero sí es el personaje Tongari-kun-
Takashi Murakami, 2003
Takashi Murakami, 2003
Los comentarios sobre Tongari-kun variaban:
-errrrr....
-está bonito...
-qué rayos es eso?
- cooooool, mom!
el mío : -parece un dulcesote.... sigamos.
Después del recibimiento de Tongari-kun (que resulta ser muy famoso y aclamado por los japoneses), nos tocó ver dos figuras gigantescas, una de un hombre colorado, corpulento y pelón echando un grito de alarma, el otro gigante era un chino galopando sobre un cerdo rabioso. Las estatuas eran impresionantes, y la del gigante rojo tenía en las bolsas del pantalón una M de MacDonald's.
A partir de ahí, la exposición se puso ideológica, había conexiones hacia el arte pop, la globalización, la matanza de la Plaza de Tiananmen, el comunismo y el consumismo, Starbucks, Mao, Kim Jong II, la sangre, el capitalismo, el simbolismo anime. Los colores estridentes, las fotos en tamaño descomunal, las producciones en computadora, las marcas, lo viejo y conocido contra lo ultramoderno, todo concentrado en tres salas del museo. Lo que más me sorpendió fue la visión que expresaban los artistas sobre estos tiempos postmodernos, la esperanza hacia el futuro es poca, los recuerdos violentos son muchos y las formas de expresión sobran.
-errrrr....
-está bonito...
-qué rayos es eso?
- cooooool, mom!
el mío : -parece un dulcesote.... sigamos.
Después del recibimiento de Tongari-kun (que resulta ser muy famoso y aclamado por los japoneses), nos tocó ver dos figuras gigantescas, una de un hombre colorado, corpulento y pelón echando un grito de alarma, el otro gigante era un chino galopando sobre un cerdo rabioso. Las estatuas eran impresionantes, y la del gigante rojo tenía en las bolsas del pantalón una M de MacDonald's.
Dauntless- Chen Wenling, 2005.
A partir de ahí, la exposición se puso ideológica, había conexiones hacia el arte pop, la globalización, la matanza de la Plaza de Tiananmen, el comunismo y el consumismo, Starbucks, Mao, Kim Jong II, la sangre, el capitalismo, el simbolismo anime. Los colores estridentes, las fotos en tamaño descomunal, las producciones en computadora, las marcas, lo viejo y conocido contra lo ultramoderno, todo concentrado en tres salas del museo. Lo que más me sorpendió fue la visión que expresaban los artistas sobre estos tiempos postmodernos, la esperanza hacia el futuro es poca, los recuerdos violentos son muchos y las formas de expresión sobran.
Yue Minjun- Postmodern Garden, 2006.
Nunca había visto arte moderno (o postmdoerno?) venido desde tierras tan lejanas, y la verdad es que me gustó mucho. Creo que incluso a los niños les llamó la atención, supongo que influyó que los colores eran muy brillantes y la gran mayoría de las figuras y fotografías tenían un formato grande, y también que había muchos animes. Aún así, los niños preguntaban qué era Tiananmen y por qué la M de MacDonald's aparecía en tantos cuadros. Creo que es una de las primeras exposiciones en las que los niños están realmente interesados en saber qué hay detrás de la imagen. No sé qué hayan contestado los padres, pero de que se les puso a prueba en la exposición, eso sin duda.

Welcome to the World Famous Brands series- The LUO Brothers, 2007.
En fin, la exposición sí estuvo Red y Hot, si algún día les cae por ahí el nuevo arte asiático, vayan a verlo, vale la pena.
Abur!

Welcome to the World Famous Brands series- The LUO Brothers, 2007.
En fin, la exposición sí estuvo Red y Hot, si algún día les cae por ahí el nuevo arte asiático, vayan a verlo, vale la pena.
Abur!
13 de agosto de 2007
Bailando entre dinosaurios

Una amiga nos pasó el dato de las fiestas en el Museo de Historia Natural de Houston, así que decidimos ir varios amigos para ver de qué se trataba el asunto. La verdad, yo no sabía qué esperar, sólo sabía que había barra de bebidas, música ochentera, comida y una película de IMAX por quince dólares (bueno, la bebida era aparte). La fiestilla empezaba a las 7 y quedamos de vernos por ahí de las 6:30 para comprar las entradas. Como mi trabajo queda cerca del museo, llegué antes que los demás. Esperé adentro porque el calor era punto menos que insoportable. Me instalé en una banca cercana a la puerta y empecé a ver a la gente. Había de todo y las edades eran interesantes (29 a 50, fácil), muchos hombres y mujeres solos y muy pocos en pareja.
-Ah qué caray! Pues de qué es esta fiesta?- pensé.
Me fui a asomar a uno de los carteles de la pared... y sí, el museo estaba organizando una fiesta más que nada para juntar almas en búsqueda de su media naranja, alma gemela, compañero provisional, amigobio, o lo que fuera, la cosa era salir de ahí de a dos.
-Ajá! con que este es el propósito principal.... intersting!- me dije a mí misma.
Así que con mayor razón me puse a observar la interacción de los asistentes. Entraron grupos de amigas, grupos de amigos, chicas solas, chicos solos, chicas arregladísimas, chicos engomadísimos, chicas casuales, chicos más casuales, chicas saliendo de la oficina y dándose la última retocada de maquillaje, chicos quitándose la terrible y calurosa corbata, chicas mirando, chicos mirando, todos mirando.
Entrar al museo, era entrar al bar. De inmediato las miradas se topaban unas con otras, pensando en las posibilidades que traería la noche. Todos buscaban, todos se buscaban.
-!Los que están entrando no están nada mal!- Oí una voz cercana a mí.
-!Así es!- Respondió otra.
Pasó media hora y llegó mi cita, léase Adrián, junto con la bola de amigos que quedaron en ir al museo. Compramos las entradas y nos dijeron que la fiesta era en el área de exposiciones. Entramos por la puerta grande, literalmente, y lo primero que vi fue un par de esqueletos de dinosaurio que reflejaban luces de colores. Efectivamente, la fiesta era en la sala principal, donde los esqueletos de animales prehistóricos y dibujos de botánica del siglo XIX estaban desplegados y eran parte de la decoración.
-A lo que ha tenido que llegar el museo para sacar dinero- pensé.
Con todo, tengo que aceptar que el concepto era bastante original y los dinosaurios se veían geniales con luces de colores. Fuimos por una cerveza y pasamos a la barra de comida, había hotdogs y al lado un péndulo que daba vueltas, parte de la exposición, obviamente, así que vimos el péndulo con un "hocho" en una mano y una cerveza en la otra.
-!?Qué intersante es la exposición, verdad?!
-?Cuál de las dos, la de especímenes en búsqueda o la de los dinosaurios?- Escuchamos por ahí, nos atacamos de risa y seguimos hacia una mesa.
Las miradas seguían ahí, esperando la hora de que empezara la música para sacar a bailar a alguien.
La música no se hizo esperar, de pronto, "The Chromatics", lanzaron sus primeras notas ochenteras. Algunos salieron a bailar.
-Profesora, cómo está?
Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!! ...Uno de mis alumnos de la clase para adultos estaba ahí, en la fiesta dinosáurica.
-Hola, fulanito! (cara de ya qué)... qué tal la fiesta?
-Muy bien... quiere salir a bailar? Le molesta a su esposo que la saque a la pista?
-Esteeeee... no, no creo... verdad?
- No, qué problema, adelante, fulanito- Respondió Adrián muy quitado de la pena, con su hocho en la mano.
Pues ahí voy a la pista con mi alumno cuarentón a bailar en medio de los dinosaurios (alguna alusión personal???)
"She's heart and souuul... she's got it all!"
Bailamos tres canciones y me regresaron a la mesa. Miles de gracias para todo mundo, qué buena onda su esposo, gracias por el bailcecito a la ochenté, nos estamos viendo en las clases, bye.
Otra cerveza ("pal susto"), y ahora sí lancémonos a la pista de lleno. Para ese momento la gente estaba súper prendida y ya se empezaron a ver más personas platicando, bailando... quedando.
"I wish I had Jesse's girl"
"I don't wanna lose your love toniiiiight"
"Gloria, Gloria..."
A eso de las 10:00 nos corrieron para ir a ver la película al IMAX y cerrarle la barra libre a los dinosaurios porque ya se tenían que ir a dormir. Lástima!
Salimos a las 11:00. Nosotros estábamos listos para seguir la rumba...y supongo que otros emparejados, también.
P.d. Gracias al museo de Historia Natural por su iniciativa de apoyar la selección natural.
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